CAPITULO 17

1076 Palabras
Por fin mi espera se terminaba, hoy era el día de la fiesta de té, el vestido había llegado ayer y tenía que admitir que era realmente hermoso, estaba emocionada por usarlo, desde el día que había visto las estrella con Jonathan lo había ido a visitar todos los días, claramente a escondidas de mi padre, sentía que la relación había avanzado mucho estos días, me había permitido conocer a Jonathan en muchas facetas, como por ejemplo cuando trabajaba se veía terriblemente sexi, sin embargo no se tomaba un descanso hasta que no terminaba, era realmente estricto en los asuntos delo estado y al parecer le interesaba mucho el país, incluso intente varias veces distraerlo sin embargo no lo logre, de alguna era realmente admirable que se tomara con tanta seriedad el trabajo, en fin también lo había visto entrenar y demás, habíamos hablado más y realmente su personalidad de alguna manera era encantadora, combinaba completamente con su aparecía, también había descubierto que era terriblemente obstinado. Con ayuda de las criadas estaba alistándome para la fiesta de té, realmente me veía hermosa, hace unos días había descubierto que al parecer no había sido la única en recibir una carta de invitación, mis hermanas también había recibido unas, así que iríamos todas juntas, Salí en busca de estas para decirles que ya estaba lista, las encontré delante del carruaje esperándome, al parecer no tenía que avisarles de nada, con ayuda del cochero subimos todas al carruaje, el viaje hasta la mansión de la marquesa había sido agradable, habíamos hablado de distintas cosas, me había enterado de que al parecer mi hermana menor se comprometería el siguiente mes, suspire, ¿Cuál era la necesidad de casarnos tan jóvenes? No entendía por qué esta época era así, hijos, dedicarse al hogar, no eso en definitiva no era lo que yo buscaba, yo quería libertad. Al llegar al lugar mi boca se abrió, el lugar era totalmente hermoso, no tan lindo como el palacio, pero más hermoso que mi actual residencia sí, lo que más me encantaba de este lugar era su jardín, era totalmente hermoso, con mis hermanas nos adentramos más al fondo del jardín, estaba nerviosa, no conocía a nadie de aquí, una chica hermosa y joven al notarnos comenzó a venir, había dos opciones o era la marquesa o una completa desconocida. — “¡vaya Sarah por fin nos volvemos a ver!” Dijo con alegría mientras sé acerba a mí para darme un abrazo, incómoda se lo devolví, mientras palmeaba su espalda con suavidad, al terminar el abrazo estas me miro a los ojos con una sonrisa, sin embargo, al ver mi cara de desconcierto su sonrisa se desvaneció. — “¡oh es verdad! Perdiste la memoria, déjame recordarte soy la marquesa de weymouth, Elizabeth weymouth, encantada de conocerte de nuevo estoy muy feliz, que le parece si me acompaña un rato, no creo que a sus hermanas les importe.” La marquesa, mejor conocida como Elizabeth me jalo hasta una mesa solitaria, la cual estaba repleta de deliciosos dulces, al sentarnos me miro, como un enigma. — “¿en verdad no recuerdas nada?” — “lo siento, pero la verdad es que sí.” — “¡oh! Pobre te pondré al tanto de cómo nos conocimos, antes de ser la marquesa era hija de un conde, nuestros padres son muy amigos.” Ahora todo estaba resuelto, no había más misterios a su ale redor, suspire y mire a mis lados, encontré todas las chicas nos miraban disimuladamente, sin embargo, mi atención fue llamada por una en específico, esta no parecía intentar disimular su mirada de odio hacia mí, podría ser ella quien estuvo detrás de mi asesinato, tenía que averiguar de ella. — “veo que ya captaste la mirada de Regina.” — “¿Quién es ella?” — “es Regina Rosler, hija de un vizconde, te odia desde que se enteró lo tuyo con el conde Esteban, ha estado enamorada de él desde que son niños.” Bingo, tenía un motivo, ella me odiaba, excelente, tenía que averiguar de ella, y tenía la persona perfecta que me podría ayudar, tenía al rey de mi lado, agradecía haber asistido. — “pero si me preguntas, ella no tendría las agallas para envenenarte, si me lo preguntas, creo que fue la prometida del conde estaban, bueno ex- prometida, lady monique, hija de duque monique.” — “¿e-él estaba comprometido?” — “sí, termino su compromiso con ella por ti.” ¡Oh por dios! No había sido precisamente yo, pero de alguna manera me sentía mal, diablo y ahora no solo tenía un enemigo, sino dos, era más trabajo, debía investigarlas, lo triste e incómodo era que las dos me odiaban por un solo hombre, definitivamente si este volvía algún día no me acercaría a él, no podía hacerles más daño a esas chicas, además, no era nada bonito que él engañara a su prometida, sabía que la antigua Sarah había estado involucrada, sin embargo, yo no lo estaría. Seguí hablando un buen rato con la señorita que había sido sumamente amable, sin embargo, había algo que me incomodo, no sabía que, además al irnos me había dejado pensado, me había dicho que rosa era una arpía, que no debía volver a confiar en ella, al irnos la había mirado horrible, no podía sospechar de Rosa, ella era la persona más tierna y amable, siempre estaba leyendo libros y en el establo con el caballo ¿Por qué no debía confiar en ella? Al parecer también tenía que investigarla, aunque sentía que el problema con ella se debía a algo más personal. Al regresar a casa me senté a escribirle a Beatriz, necesitaba que se midiera el traje para hacerle los últimos detalles, estaba segura de que le encantaría y le quedaría genial, además escribí una respuesta a la carta que Jonathan me había dejado en la tarde, en esta le agradecía por sus hermosas palabras, le contaba mi día, como él lo había hecho, y al final le contaba que lo iría a visitar en dos días, ya que iba a estar ocupada, al terminar le di las cartas a una criada para que las enviara, después de eso mi noche había sido tranquila y normal, bueno excepto por el hecho de que me encontré un hermoso gato rasguñando la ventana, había decidido adoptarlo.
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