Salí corriendo de la oficina de Jonathan, con mis ojos llenos de lágrimas ¿realmente ese era el final? ¡Diablos! Dolía tanto, Salí saber que todo estaba terminado por algo que nunca hice, y que por culpa de lo que otros hicieron yo estaba pagando el precio. Salí des castillo y comencé a caminar, minutos después me di cuenta de que no tenía dinero y había dejado atrás el carruaje, continúa caminando mientras mis lágrimas caían en cascada, poco a poco fui sintiendo como los tacones me tallaban y comenzaban a hacer empolladuras en mi talón, sin embargo no podía irme en carruaje, iba a ir a casa de Beatriz, no tenía a nadie más en que confiar, Beatriz era la única persona que me quedaba en este mundo, en realidad esas personas no eran mi familia y yo no era Sarah, su hija. Después de horas

