—“ya está todo listo su majestad” Me dijo una criada, en el marco de la puerta, asentí y le hice una seña para que se fuera. Hoy era el día en que uniría mi vida con la de Sarah, estaba muy nervioso, mi corazón palpitaba aceleradamente, rogaba porque todo saliera bien. Me mire al espejo y acomode mi cabello nerviosamente, ¿Cómo se vería Sarah? Seguramente estaría guapa como siempre, aheleaba verla entrar por la puerta de la iglesia con su vestido. Repetí nuevamente los votos que había escrito, en ellos había intentado plasmar todas las cosas que le había querido expresar a Sarah durante todo este tiempo. —“es hora” Me dijo una criada abriendo la puerta, asentí y comencé a caminar hacia el lugar donde se realizaría la boda, Sarah había decidido que sería en el jardín del palacio,

