Capitulo 40

2888 Palabras

Me encogí de hombros de forma insolente y mi expresión aburrida denotaba que ya no me importaba una mierda. Máximo observó los alrededores. —Tráeme la cinta adhesiva. Y a Amanda—. Me giré hacia él. —Ni se te ocurra apuntarme con esa pistola que tienes escondida en la furgoneta. Vale, quizá lo había pensado, pero lo había descartado rápidamente. Conociendo mi suerte, Máximo había descargado la cosa, y era una prueba. Iba a hacer lo que le diera la gana, y yo no podía hacer nada para impedirlo. La confianza no era lo mío, pero a veces la desesperación decidía por ti, y ese parecía ser el caso esta noche. Rebusqué en la furgoneta y finalmente localicé la cinta que había enrollado bajo el asiento, y la llevé hasta donde Máximo había arrastrado a Antón y a sus compañeros y los había apoyado

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR