—Nunca me preguntaste si quería ir —respondió finalmente, con su tono cargado de resentimiento. Aleksei soltó una pequeña risa, más una exhalación que un sonido completo. Su sonrisa enigmática le dio la espalda antes de que pudiera interpretar su significado. —Súbete —dijo, señalando el lujoso auto n***o que esperaba con sus hombres fuera de él. Nyx apartó la mirada con desdén y caminó hacia el vehículo sin decir nada más. Uno de los hombres retiró su maleta de su mano, pero Nyx no dejó que tocaran la jaula de su ave. Subió al auto seguida por Aleksei y dos de sus hombres. Todos viajaron en silencio, el ruido del motor mientras avanzaban hacia el aeropuerto fue el único sonido constante entre ellos. . Los dos hombres que los acompañaban apenas hablaban, pero Nyx sintió sus miradas d

