Observó en el espejo cuanto ha crecido mi vientre, ya tengo siete meses, mis pechos duelen desde el quinto mes y los cubro con mi antebrazo, escucho pasos acercándose a la habitación y cubro mi cuerpo con una pequeña toalla, Noah entra y me mira de pies a cabeza un par de veces, una sonrisa pícara se posa en sus labios y suelto una risita debido a los nervios que me atacan a medida que se acerca a mí con pasos largos y lentos mientras yo retrocedo despacio. - Hola, hermosa mujer, me gustaría saber cómo se encuentra - mira mis ojos por un momento para volver a bajar la vista hacia mi cuerpo hasta que se queda enganchado con mi vientre hinchado. - Me encuentro bien, amable caballero - le sigo el juego, siento como mi espalda choca contra la pared, cuando está cerca de mi deja un leve beso

