Escucho un sonido constante y lejano que perturba mi fantástico sueño sin pesadillas, por un momento quiero romper lo que sea que lo produce, pero después recuerdo que soy madre de un pequeño revoltoso de cuatro años y que probablemente él sea el causante del ruido, mierda, no puedo romperlo, lo amo. Con pereza abro los ojos y me extraño al ver paredes blancas a mi alrededor, mi habitación es azul bebé, veo lo que parece ser una ventana cubiertas con cortinas blancas, veo hacia mi cuerpo y me sorprendo cuando noto que estoy en una cama de hospital, mi brazo tiene puesta una vía y los recuerdos de lo que ocurrió me atacan con fuerza, la máquina que escuchaba en sueños se acelera y noto que es la máquina que lee los signos vitales, la puerta se abre y pasa un señor con bata, supongo que el

