Si mi intención es evitar las situaciones que lleven a las personas a mi alrededor a caer en malas interpretaciones respecto de mi manera de actuar, pues estoy haciendo todo lo contrario. La verdad no sé qué estoy haciendo ni por qué razón he terminado haciendo las estupideces que hice anoche. Bien pude haberme ido a cualquiera de las propiedades que tengo, sobre todo aquí en la capital, ¿Por qué no lo hice? No sé. Ya sabía que ella no me daría lo que más deseo. Menos estando en su casa. Pero el deseo de posesión me gana, la necesidad de hacerle ver que conmigo no se juega y que cuando tomo una decisión es porque es algo definitivo, y ella es mi decisión. Además del caos que siempre es mi vida, Ana Julia es ese objetivo que me propuse alcanzar, pero parece ser un elemento más de ese cao

