VENUS - ¡Quietos ahí! – les dice Daniela evitando que entren a la casa – Primero tienen que desayunar antes de empacar lo que se quieran llevar. - ¡MAMÁ! – le dicen los tres en forma de protesta mirándola. - Mamá nada. A desayunar – les ordena Daniela a sus hijos – Además, me imagino que ustedes también deben de tener hambre – nos dice ahora a nosotros. - Sí. Mucha – dice Vladímir acariciando su barriga, ya que desde ayer en la noche no ha comido nada, y eso, que su madre le ha tratado de dar algo de comer antes de aterrizar, pero no ha querido. - Yo también tengo hambre, es más, sería capaz de comerme a tres niños traviesos completos – dice Ángel mientras se acerca a sus sobrinos nuevamente y comienza a hacerles cosquillas. - ¡Cāochǎng! (Patio) ¡Ya! – le dicen los tres niños, retorc

