ÁNGEL Llego la hora de fugarme y espero no romperme la cabeza en dos, ya que voy a tener que escalar diez metros para poder salir de acá. Esto me recuerda a cuando tenía ocho años y me trepaba a los árboles de Liànyù para conseguir fruta. Empiezo a escalar con mucho cuidado y en quince minutos ya estoy arriba de todo. Tal y como les dije anteriormente, hay un candado en la reja el cual me toca abrir con un clip de amarrar papeles que agarré del despacho del director antes de salir de este. Es muy complicado, ya que tengo que sujetarme y abrir el candado al mismo tiempo, pero finalmente lo logro. Al salir coloco otra vez el candado en la reja para que se vuelvan un poco locos averiguando como me escape. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que me encuentro aún dentro de las instalacion

