ÁNGEL Les juro que no podía creer lo que Lían nos había contado a Venus y a mí, pero creo que ella era la que más le costaba creérselo. Solo espero que ahora que está viéndolo con sus propios ojos en el teléfono de Lían en nuestra habitación se lo termine de creer. Mientras tanto Lían y yo seguimos sentados en el sofá de la sala y le acabo de decir que tengo un plan para terminar con los hijos de puta de Mejía y de Bruno. - Ni se te ocurra hacer nada de lo que estés pensando hermano. Mis superiores de la Interpol ya tienen un plan para agarrar a ese par – me dice Lían. - ¿Qué plan? – le pregunto con curiosidad. - Teniendo en cuenta las habilidades de Salma para camuflarse, están pensando infiltrarla como dama de compañía como las que frecuentan el cartel – me cuenta. - ¿Y después qué

