+CHLOE+ Seis de la tarde. Alexander no ha salido. Ni modo. Apagué mi ordenador y me estiré en la silla, sintiendo cómo mi espalda crujía en protesta. Paula ya se había ido hace rato, la muy descarada, así que agarré mi bolso y me dirigí al ascensor. —Bueno, ¿le escribo o no le escribo? —murmuré, mientras apretaba el botón. No es que me muriera por enviarle un mensaje a Alexander. ¿Será que mejor me voy directo a mi apartamento? O quizá... podría ir al hospital a ver a mi abuela. Sí, definitivamente iré al hospital. El ascensor llegó y entré, sintiéndome un poco más tranquila al haber decidido mi destino de la tarde. Pero esa paz duró exactamente lo que tardó en abrirse la puerta en el primer piso. Apenas salí de la empresa, ahí estaba él. Alejandro. Apoyado contra su coche n***o, con

