El nerviosismo de Fabio al volante le pareció tierno y muy entretenido, pero no dejaba de repetir la última frase de Andrea esa mañana, cuando volvió a su apartamento, sintiéndose culpable por intervenir en la relación o lo que fuese que tuvieran pendientes él y su amiga, Susana. Ten cuidado, Cas. Deja de buscar lo que no se te ha perdido. Y es que por más que intentaba salir del radar del hombre que tenía al lado, parecía que el mundo entero fraguaba un plan en su contra para recordárselo. Ocurrió con Josh y aquella cena, con Gael Andrade, actuando como el zorro de negocios que era y ofreciéndole semejante oferta que él sabía que no podía rechazar cuando el bufete recién iniciaba y necesitaban la credibilidad que un negocio como el suyo podían darle. Encontrarlo en el bar no fue una

