Él miro en dirección en la que su amigo señalaba. Allí se encontraba el objetivo por el cual se encontraba en ese lugar. —¿La señorita Abigaíl? — pregunto la chica entre cerrando los ojos. Los dos hombres mayores la miraron curiosos, tal vez esta podría ser una fuente de información muy confiable. —¿La conoces? — Aníbal enarco una ceja. —Si y no — respondió cambiando su posición en una más relajada —. Es la hija de mi jefe y la razón por la cual estoy aquí en contra de mi voluntad, pero ustedes no tienen por qué saber eso — le restó importancia. —¿Y que tal es ella? Aníbal era un chismoso de los malo, era directo y poco táctico. Terry rodo los ojos e intentó intervenir para salvar la situación y no generar malos entendidos. —La cosa es — intervino —, Mi amigo esta interesado

