- Encontradlo. Héctor llevo a Jade a sus aposentos, y se recostó en la cama a lado de ella, Jade se limitaba a llorar y mirar hacia el techo, totalmente abatida ni se movía. Héctor la atrajo a su pecho e intento consolarla. Jade se apartó un poco para mirarlo a la cara. -No me queda familia, solo os tengo a vosotros dos y si ... esta guerra ¿os lleva también? ¿Qué hago yo sin vosotros en este mundo? - se escondió en el pecho de Héctor. -Eso no va a pasar, tranquila ...- la apretó fuerte contra él, la amaba tanto que verla así lo destrozaba, le había gustado escucharla decir que era lo único que tenía, que si se iba se moriría eso significaba que ella aun sintió algo por él. - Lo que ... has dicho ... significa que al menos ¿no me odias? - dijo apartándola para ver su cara. -Nunca he

