9 meses Jade ahora tenía unas vistas muy diferentes, grandes mercados, mucha gente en todas partes jaleo y sobre todo un grandísimo templo. Jade pensaba y pensaba en su hijo, en Héctor, en como podría cuidarlo sola, aunque su primo le había conseguido todo lo necesario para él bebe y la estaba cuidando como nadie lo había echo. No sabía aun si a su hijo le hablar bien o mal de su padre no sabía si le hablar, muchas decisiones que aún no había tomado en 9 meses desde su marcha de Inef, no había vuelto a saber nada del Rey de Inef y tenía curiosidad ya la vez preocupación. Decidió ir a los jardines de su primo, a dar un paseo y buscar a su primo para comer juntos. Llegó al templete donde se reunía su primo con 5 hombres más, guerreros preparando su próximo ataque de conquista, Jade

