- ¡Fuera! Jade estaba en su cuarto, mirando el vestido blanco pensaba el día del abrazo, lo echaba mucho de menos, pensó y pensó. Decidió ir a su despacho de donde ahora no salía, quería verlo y saber cómo estaba. Bajo las escaleras y tomo aire y se adentró en la estancia. El sentado en su silla mirando unos papeles, Jade se quedó en medio de la estancia. - Hola.... - Le dijo tímidamente, Héctor levanto la cabeza, pero no cambio la expresión. - Hola Jade. - y siguió mirando sus papeles, Jade no se dio aun por vencida. - ¿Qué tal estas? - avanzó un poco, pero paro en seco. -Bien ¿y tú? - dijo sin levantar la mirada. -Bien, un poco aburrida.... - espero, pero no obtuvo respuesta. - ¿Qué haces? ¿Te puedo ayudar? - avanzo hasta la mesa. Llamo su atención. -No, no necesito tu ay

