El sonido del toquido en la puerta me levanta del mal humor, quiero seguir durmiendo, Elijah esta modo bulto, que poquita energía tiene. —Pase. Me siento y me pongo la bata. —Keres. —¡Por los dioses, ¿estás bien?!.— le tiro una patada a Elijah —¡Keres!.— grita malhumorado —Despiértate, Tabita. Me levanto y la pongo en una silla, agarro el kit de primeros auxilios. —¿¡Quien mierda te hizo eso? ¿Quién te toco?. —Necesitas un doctor.— le digo —¡Mayra! ¡Mayra!. —Nos atacaron, llegando a la ciudad, nos emboscaron, esos malditos infelices. —Señora…— Mayra se queda callada cuando mira a Tabita —Ya mismo llamo al médico. Elijah camina desesperado al rededor de la habitación. —Tengo que llevarte a tu habitación, tienes que estar cómoda para cuando llegue el médico. No deja que contest

