- sabes que siento cuando me estas mirando. Dijo mirándome al rostro - no respiras, si no eres un nubló o uno de nosotros ¿qué eres?. Pregunte sorprendida Su mirada se desvió a mi torso y más abajo, me cubrí cruzando las manos, mi mente se puso en blanco para no pensar o imaginar algo indebido, era difícil, digo soy una escritora y me imaginacion era bastante volátil - no puedes pretender recordarla como una iglesia o una religión, recuerdalo como un lugar importante en tu infancia, con tus seres queridos. Mencionó Indiferencia evadiendome Pone su mano en mi rostro, la otra en mi cintura llevándome hacia él, nuestras miradas se encontraron y mi mente dejó de estar en blanco y empezó a imaginar y a sentir cosas indebidas, me corrí, pero me sujeto de la mano - gracias, mañana lo haré. R

