Nos preparamos y nos fuimos. Fuimos a almorzar a un restaurante japonés y luego me llevó a un parque, que por cierto era hermoso. Terminamos perdiendo la noción del tiempo... Tuvimos que correr a casa. ¡Eso es conmigo! - ¡Yo conduzco! Dame las llaves del coche. - ¿De mi coche? - Por supuesto, yo no tengo el mío... ¡De mala gana me entregó las llaves! Estaba claro que no respiraba. - ¡No hace falta correr tanto, no vamos a llegar tarde! - No hay problema, si recibes una multa, pásamela y yo la pago... Necesito estar una hora antes que tú, entro con otro grupo. - ¡Oh! ¿Verás a tu ex novio? - ¡Sí, yo también lo veré! Llegamos. - ¿Como? - En coche. Dame un beso, ahí nos vemos... - ¡Te veo en la noche! ¡Intenta no verte demasiado bonita! - Iré de uniforme. Postre de leche condensada

