Melody. La maratón de inspecciones nos ha consumido una cantidad ingente de energía y tiempo. Supervisar a tantos miembros, tanto a los veteranos con vicios arraigados como a los nuevos aspirantes ansiosos de estatus, resultó ser una tarea más compleja de lo previsto. Lo que más me sorprendió —y en cierto modo me causó una gracia amarga— fue la audacia de los nuevos integrantes. Muchos, deslumbrados por mi posición, no dudaron en lanzarme insinuaciones poco sutiles, sugiriendo que podrían ser "mejores protectores" que mis actuales Daddys. Algunos incluso tuvieron la osadía de proponerse como una adición a mi relación actual solo por el privilegio de estar conmigo. Evidentemente, cuando Alen y Axel se enteraron de estas interacciones a través de los informes de seguridad, su reacción fue

