Harry al ver el terrible estado en el que se encontraba Isabella no dudó ni siquiera por un segundo en acercarse a ella, dobló la rodilla para quedar su rostro delante del suyo. —Hola Isabella, espero te acuerdes de mí, soy Harry y me gustaría poder ayudarte —estiró el brazo y luego colocó sus dedos en el mentón de ella y levantó su rostro—. Kristen ve por el botiquín —dijo al ver la cantidad de sangre que salía de la boca de Isabella. —Por supuesto, de inmediato lo haré —Kristen salió a toda prisa mientras que Harry conectaba su mirada con la de ella. —¿Ese hombre es tu esposo?, ¿el verdadero motivo por el cual corrías esa noche era porque estabas huyendo de él? —ante sus preguntas Isabella solamente desviaba la mirada. Harry llevó la mano hasta el bolsillo y sacó la cartera, la cual

