Tres meses acontecieron tras la muerte de mi madre, cumpliéndose un año desde que llegué a la vida de los Tarskovski. Terrenos aún sin deforestación al lado de la propiedad de los rusos fueron comprados, siendo debidamente cercados y donde comenzó la construcción de nuevas instalaciones adecuadas para el ensamblaje de autos. Tres galpones de treinta metros por quince se hicieron y el traslado de las maquinarias necesarias para la ejecución del proceso no se hizo esperar. Construir lo necesario para el comienzo llevó un tiempo de cuatro meses, lapso en el que obreros trabajaron a toda máquina para tener preparado el encargo puntualmente. No era yo precisamente la que administraba el dinero o le ordenaba a cada quién qué hacer, aunque siempre Élan me ponía al tant

