Para las 6:36 pm, Cory había detenido el auto frente a la nueva casa y yo, bueno… —¡Oh, Dios! – dije cuando la vi, Jimmy me observó incómodo. —Demasiado, ¿no? – preguntó, yo solo podía observar. —Oh, Jimmy… Es… – me quedé callada, ¿cómo se suponía que debía describir esa casa, cómo? —Solo dilo – dijo cerrando los ojos por un segundo, me acerque un par de centímetros a él y le di un beso, él se sobresaltó, pero no dijo nada. —Es perfecta – susurré contra sus labios, pasó una mano por mi mejilla aun con demasiada delicadeza esperando que de alguna forma yo no me rompiera en pedazos. —Bien – sonrió encantador, bajó del auto y abrió mi puerta, mis pies ni siquiera tocaron el suelo y era como experimentar un deja´ vu. Borré los recuerdos de mi mente y deje que Jimmy me sostuviera en s

