Llegó el anochecer y con él, las incesantes ganas de fiesta que todos parecían tener. A lo largo del día, había escuchado en todo rincón como hablaban de la fiesta de cumpleaños de Christopher y la manera en la que, el año pasado en su cumpleaños anterior se fue todo tan de las manos que tuvo que aparecer la policía para apaciguar las cosas. Ciertamente, me encontraba intrigada. Aunque también algo intimidada por aquel evento, pues nunca había asistido a una fiesta de ese nivel. Si bien conocía las fiestas de los chicos y había asistido a un par, nada se comparaba con la expectativa que este evento daba. Lamentablemente, tenía que prepararme sola debido a que Rebecca se pasaría la tarde ayudando a Christopher a dejar todo listo. Por lo que habíamos acordado que ella simplemente pasaría po

