Me limité a darle una pequeña sonrisa como primer respuesta, sin dejar de mirarle enternecida ante sus palabras. _¿En serio crees eso? Él esbozó una media sonrisa tímida, pero con su vago toque coqueto que tanto le caracteriza. Antes de soltar palabra alguna levantó sus cejas mientras sus ojos verdes se posaban sobre los míos. _ ¿Alguna vez he mentido con mis palabras? Levanté mis cejas, algo sospechosa. Él sólo se mantuvo en silencio, mirándome con una pequeña sonrisa pícara entre sus labios. A pesar de que sonaba a una simple frase de cuentos que diría cualquier hombre, lo cierto era que, en teoría, si tenía razón ante el hecho de que jamás me había mentido. Esto provocó que mis mejillas se ruborizaran levemente, a pesar de que no pudiera notarse demasiado debido a la tenue ilumina

