_ Algo es algo, ¿No crees? Sabía que cierta parte de sus desfavorables respuestas las estaba haciendo para molestarme, pues le era imposible esconder su sonrisa infantil en cuánto me veía encontrándome mínimamente molesta en la situación. _ ¿Y las tuyas?-Él frunció el ceño, sin comprender.-Tus amigas. ¿Te has acostado con alguna de ellas? Él pasó su lengua por su mejilla interna mientras su sonrisa se dispersaba levemente ante la pequeña incomodidad que le había generado la pregunta. _ ¿A qué viene este cuestionario? _ Tú lo comenzaste. Respondí fingiendo inocencia, mientras imitaba su accionar de levantar mis hombros como respuesta. _Sólo a una. Me lo esperaba. Pues también ya sabía de quién se trataba. Me quedé en silencio unos segundos, y él sonrió al ver mi reacción. _ ¿No pre

