Tatyana Hemos estado en confinamiento durante una semana, ¿por qué Román ha decidido sacarme ahora? Lo miro, tratando de descifrarlo, pero él solo mira al frente con el ceño fruncido, su gran mano aferrada a la mía. La luz del sol brilla sobre sus gafas oscuras. Entrecierro los ojos. Si no lo conociera mejor, diría que sigue molesto por el teléfono. Pero eso no puede ser. Recuerdo la forma en que sonrió cuando le mostré tímidamente los fragmentos rotos. La forma en que me abrazó y me besó. La forma en que me preguntó para qué lo había usado y la manera en que me creyó cuando le dije que era para contactar a mis amigos. Fue una media verdad. No mentí. Y él tampoco cuando dijo que regresaríamos a la ciudad. No quería estar lejos de mí nunca más. Lo que no dijo, sin embargo, fue por qué r

