Narra Marian Después de llegar a mi casa me dispuse a darme un baño y mientras lo hacía se escuchaba mucho ruido afuera de la casa hasta puedo jurar que era la voz de Dante en fin después de eso solo termine de bañarme para luego volver a la cama para finalmente recostarme y taparme con mi colcha favorita. —Hija ¿Estás bien? —pregunta mi padre quien recién entra a mi habitación para luego sentarse a mi lado. Lo veo y es que no sé si decirle que este día vi a mi madre, realmente no sé como lo tomara. —Sí estoy bien papá—le sonrío vagamente mientras agacho la mirada. —No, no estás bien. Hija sé que tal vez pienses que nunca puse atención a lo que sentías pero estás equivocada soy tu padre y sé cuando estás enojada, feliz o cansada o incluso ebria y no

