POV : SAVANNAH. ―¡¡¡Oliver no puede entrar!!! — Vocifero y veo un fuego esmeralda arder en sus ojos, sé que le he cabreado. Pero por alguna razón siento vergüenza de que Oliver me encuentre de esta manera. — ¿Acaso tienes miedo de que tu Oliver te vea recién follada? — Dice con aspereza, aunque luego da la impresión de que hubiera preferido morderse la lengua. — No dejes que entre por favor. — Le pido al mismo tiempo que escudriño la habitación en busca de mi ropa, entonces recuerdo de que está prácticamente inservible porque Máximus la hizo trizas. Ahogo un grito y una pequeña parte de mi cerebro me dice que debería cabrearme. Me encantaba ese vestido y me costó muchísimo dinero. Aunque no estoy enfadada. Todo lo contrario; me ha excitado tanto de nuevo que noto que los mús

