Capítulo 26 — Saúl Volver. Esa palabra lleva semanas dando vueltas en mi cabeza. Volver al lugar donde empezó todo: el amor, la familia, el dolor… y ahora, la sanación. Cuando le propuse a Laura la idea de mudarnos de nuevo a Castellón, me miró en silencio durante unos segundos. Luego, sonrió. —Sí —dijo simplemente—. Ya no quiero huir del pasado. Quiero reconciliarme con él. Así empezó todo. Vendimos la pequeña casa en Murcia, empaquetamos los recuerdos y llenamos el coche con cajas y esperanzas. Los niños, emocionados, no paraban de hacer preguntas. —¿Allí habrá playa, papá? —preguntó Quique. —Claro que sí —respondí. —¿Y mamá podrá meterse en el mar? —añadió Izan. Laura se rió. —Si me esperáis, lo haré la primera —dijo, guiñándoles un ojo. El viaje fue largo, pero tranquilo

