PENÉLOPE Decidimos ir a visitar a la abogada. No había otra opción. Apolo podía llegar en cualquier momento para matarme y yo no tenía un plan de acción para poder sobrevivir. Había trabajado duro para sobrevivir en tres años y lo había hecho solo, sin ayuda de nadie. Era un riesgo mayor comenzar a moverme para liberarme, y honestamente una de las cosas que siempre me detuvo en hacerlo fue el hecho de que sabía que involucrar más personas, era tener más vidas que defender sobre mis hombros. No sabía si al pedir ayuda alguien me la extendería o terminarían dándome la espalda y poniendo en riesgo mi vida por haber dicho mi nueva identidad. Penny estaba frente a mí, viéndome directo a los ojos sin decir una sola palabra, pero agradecida porque al final de cuentas estábamos de acuerdo

