BASTIAN (TRES AÑOS ATRÁS) — Yo... pensé que lo sabía señor... —fue lo único que pude decir. Esto me abría el panorama. Estaba en medio de un misterio de un asesinato de una mujer a la que no conocí y era la esposa de Ulises. No sabía qué pensar en ese momento, pero eso me hacía ver la suerte de que estaba en medio de gente peligrosa. No podía bajar la guardia en ningún momento, pues si Minerva por alguna razón se enojaba conmigo podría terminar muerto por las manos de Apolo o de Gaspar al romperle el corazón a su princesa. — Si esa es la put*a excusa que tienes para no hacer bien tu trabajo, te voy a decir todo lo que se sabe sobre ella. —Se dirigió hacia su escritorio y sacó del primer cajón un puro que se lo llevó a la boca. Sacó una pistola que dejó sobre la superficie como si

