Me da lastima el pobre de Christopher, tanto que lucho por conseguir lo que él y Elena deseaban y todo para que él mentado León se los quiera arrebatar. Es una pena, una grande. Lo bueno es que Bastián pudo ayudar y eso no sucedió, pero espero que en unos meses todo pueda ser como antes, dónde podía salir a caminar con Bastián sin que nadie peligrará por eso, ni mis pequeños, ni él y mucho menos yo. Ninguno está a salvo. Nadie puede zafarse del León. Por lo pronto, será bueno que me despeje de todo esto, que yo sí puedo salir a la calle y andar tranquilamente. Aunque si pienso que salir me hará muy bien y que caminar con mis hijos puede ser un buen remedio. Tomo mi teléfono y le marco a Elena. Quiero ver cómo está. -Hola. -Hola... ¿Cómo están? La escucho suspirar y luego llorar. M

