...El pelinegro llegó al baño de la escuela, abrió uno de los grifos y se lavó la cara con el agua fría aún sin poder creer lo que pasaba. Fue a su lugar habitual de encuentro con Mariely, ese salón que sólo él y ella usaban, con ese piano que también le enseñaba a tocar. Ella estaba parada junto al piano, se giró y su rostro de enojo le dijo todo- Ya lo viste. -¿Lo sabías?- Le pregunto enojado pero manteniendo la calma. -Lo supe en la mañana, porque lo vi en los casilleros... Trate de decírtelo antes de que entrarás a tu salón... -MALDICIÓN!- Golpeó la pared y le dio una patada también. -CALMATE!- Le dijo tomando su mano, para que no se lastimara más. Ruben sólo la abrazó fuertemente y la pelirroja le correspondió aferrándose el uno al otro. -No está siendo nada fácil ¿Sabes? Lo l

