CAPÍTULO 4

2913 Palabras
"En algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia un loco furioso" A Jaesook no le gustaban los hospitales, había recordado esos días donde a diario debía acompañar a su abuela a consulta y ahora llegar al hospital era bastante pesado, dar un paso era doloroso. Jaesook siempre fue un niño querido por su familia pese a que esta era muy pequeña, su mamá trabajaba para darle lo mejor a él y a su hermano, junto con su abuela, la cual se hacía responsable de cuidar a ambos, eso fue el impulso de Jaesook por querer salir a delante, de superarse y darle una buena vida a ambas mujeres, lo consiguió, logró ser el que ayudará a su madre con el gasto de la que antes era  su casa e inclusive pagaba gastos de su hermano en la escuela media, se sentía bien el regresar todo lo que en algún momento le brindaron pero tenerlos tan lejos lo ponía melancólico, ¿por qué no había las mismas posibilidades en Busan? Porque él desde que ingresó a la universidad tuvo que decirle adiós a la comodidad familiar y comenzar a valerse solo, una vez cada dos meses lograba reunirse con ellos y tan sólo unos pocos días. Ahora iba a reunirse con ellos, en un hospital, su abuela había empeorado de salud, estaba grave. Esa mañana del sábado le fue dada la noticia de que debía llegar al hospital de Busan pues debía irse a despedir de su abuela. — Jaesook, cariño —. La voz de la señora Yi lo llamó desde el otro lado del pasillo — ¿Cómo está? — No lograremos regresar con ella a casa —. Fue cuestión de segundos para que su madre rompiera en llanto Debía ser fuerte, no dejarse derrumbar y ser el soporte ante esa desgracia. Fue toda la familia Yi a la habitación de la anciana, ella aún estaba despierta. — Te estaba esperando Jaesooknie —. La anciana habló con dificultad —. ¿Comiste? — Abuela, eso no importa, no te sobre esfuerces —. Jaesook corrió a su lado y ella sólo sonrió Se sentía tan mal el solo pensar todo el tiempo que perdió con ella, toda su vida en Seúl lo había alejado de ella, se arrepentía de no haberla visitado más, de no haberle mostrado que le quería demasiado. El tiempo pasaba tan rápido, en ningún momento se separó de la anciana, decidió apagar su móvil y disfrutar lo poco que quedaba. Cinco horas después lo único que se escuchó fue el sonido del electrocardiograma, este indicaba que su abuela descansaría en paz. Actuó natural, no lloró, se mantuvo fuerte por su madre y hermano, fue su hombro para llorar. Llegó el domingo, ese día Jaesook ayudó a los preparativos para el funeral, iba a ser largo el proceso. — Hijo, deberías regresar a tu casa —. Su mamá aún estaba mal — Está bien, puedo faltar el lunes, no es como si siempre hiciera eso —. Sonrió cabizbajo. Tomó su móvil y lo encendió, con tantas cosas se olvidó de eso por completo. Lo siguiente que recibió fue una ola de mensajes. Bonhwa Hyung Sab, 17:50 Acabo de llegar, ¿ya vienes? 18:15 ¿Sucedió algo?  18:30 Supongo que no vas a venir Jaesook se recriminaba un poco, era pleno domingo y recién había recordado su salida con Bonhwa, lo dejó plantado. Suspiró y decidió olvidarse de ese tema, por ahora no era importante. Seguía revisando por si tenía algún mensaje importante. Señor Choi Sab, 17:00 pm Restaurante Top Cloud en Torre Jongno a las 8:20 pm No se había atrevido a responder ningún mensaje de él, estaba avergonzado por ser descubierto por su jefe, ahora menos entendía el porqué de ese mensaje cuando ya le había dicho a SoonMin que no iría a la cena con ellos. Lo pasó de largo, ya era pasado. SoonMin 7:30 am ¡Jaesook! ¿Cómo estás? Tú mamá me acaba de llamar diciendo lo que pasó, es una verdadera lástima, mi más sentido pésame, ¿Quieres que vaya a hacerte compañía? YiJaesook   10:10 am Soon estoy bien, no te preocupes, sólo hazme el favor de avisarle a mi jefe, tu prometido, que no asistiré el lunes SoonMin 10:15 am Claro, sin problema El domingo pasó doloroso y lento, habían hecho todo de manera correcta, estaba agotado, tenía todos los sentimientos acumulados, quería llorar, derrumbarse, pero no lo haría. Sólo necesitaba dormir. — Hyung, ¿regresarás pronto? —. Su hermano cuestionaba antes de que cruzara la puerta. Recién daban las doce del mediodía y debía ya marcharse para llegar a buena hora a Seúl y lograr descansar un poco — Si, lo prometo —. Sonrió como si realmente estuviera bien — Cuídate mucho hijo, llámame si ocurre algo —. Su madre también salía a despedirle Jaesook los abrazó de manera efímera, regresó su vista hacia la avenida y vio algo o más bien a alguien conocido, ¿Choi Jungi? Si, era él, bajaba de su auto sin su ropa formal como acostumbraba a verle, tenía unos lentes oscuros. — Min —. Susurró — Buenos días —. Choi se quitó aquellos lentes e hizo una reverencia a la familia Yi que lo miraba confundida —. Oh, soy amigo de Jaesook — Mamá, te presento, Choi Jungi —. Sonrió nerviosamente, ¿cómo no estar nervioso? ¿Qué hacía él en Busan? — Mucho gusto, Jaesook no me había hablado de ti —. La señora Yi sonrió — Me siento un poco herido —. Le regresó la sonrisa, confundiendo más a Jaesook Lo siguiente que ocurrió fue una amena y corta charla entre él y la madre de Jaesook, terminando eso esta le pidió que cuidara de su hijo y regresaran con cuidado. Jaesook subió al auto del Señor Choi pese a que aún se sentía demasiado confundido. — Puedes hablar, no es como si fuera a morder —. Dijo Jungi al llevar conduciendo veinte minutos — No entiendo —. Balbuceó Jaesook — Soon me pidió este favor — Ya veo —. Era algo más que obvio, no había razón del cómo Jungi supiera una información así. Suspiró cansado. — ¿Pasa algo? — No Jaesook siguió observando en silencio la carretera, eran casi tres horas de camino de Busan hacia Seúl, bastante pesado a decir verdad. Cerró los ojos, queriendo dormir un poco para extinguir los sentimientos de tristeza, no había podido liberar todo lo que sentía. Una hora pasó. — ¿Puedes detenerte? —. Jaesook suplicó a Jungi — ¿Eh? — Farfulló Min antes de detenerse de golpe en la zona de descanso que aportan todas las carreteras. Yi salió corriendo del auto, estaba sintiéndose mareado desde hace diez minutos. Se escuchó el sonido de una persona vomitar desde la perspectiva de Jungi, esto lo alertó bastante que salió disparado del auto — Jaesook, ¿qué tienes? —. No obtuvo respuesta y a cambio siguió vomitando —. ¡¿Qué te pasa?! —. Jungi estaba desesperado, no sabía qué hacer, Jaesook en ningún momento respondió, su cuerpo cayó al suelo. — ¿Por qué? —. La palabra salió más como un susurro — ¿Estas bien? —. Jungi se inclinó hacia él — No, nada está bien —. Jaesook colocó las manos en su rostro y lloró, lloró tan fuerte que su llanto parecía el de un pequeño niño al cuál le arrebatan su juguete favorito, se hizo ovillo en el suelo queriendo consolarse a sí mismo, queriendo llorar todo lo que no pudo esos días, condenándose por siempre querer hacerse el fuerte; ese día Jaesook ya no quería serlo, ya no quería decir más que se encontraba bien, que no tenía lágrimas para llorar, ese día quería considerarse más humano, aceptar que todos cometen errores y que la muerte es la única cosa en el mundo de la cual nunca vas a poder escapar — Esta bien —. Jungi no sabía cómo actuar o qué hacer ante él, estaba tímido, nunca había visto a alguien derrumbarse ante sus ojos, Hye siempre sonreía y mostraba lo bien que se encontraba, en cambio Jaesook le estaba mostrando lo humano que podría llegar a ser, Jungi sólo quería abrazarlo y hacerlo sentir seguro. Min se vio reflejado en Jaesook y le envidio, envidio la forma en la que Yi podía liberarlo todo, en cambio a él le hubiera gustado hacer lo mismo, pero no lo hacía, también fingía ser algo que no era. Suspiró y se acercó a él, lo abrazó y con una mano frotaba su espalda en señal de confort, y así estuvieron un buen rato, aun cuando no había lágrimas Jaesook sollozaba en silencio y Jungi le repetía una y otra vez "Todo está bien". Al final los dos eran tan parecidos, ambos portaban papeles que no les corresponden, ambos se sintieron bien ese día. — No luces muy bien —. Era la tercera vez que Jungi le decía lo mismo a Jaesook — He dicho que no pasa nada —. Al fin habían llegado a Seúl siendo alrededor de las 4 pm, estaban aparcados fuera de la casa de este —. Muchas gracias por traerme a casa, no era necesario, se lo dije a Soon — Si que lo era —. Jungi torció un poco la boca en señal de disgusto —. No creo poder dejarte así — ¿Perdón? — Estas inclusive más pálido que yo, no vas a quedarte solo en tu casa ni de broma —. Jungi abrió la puerta del auto para salir — Espera —. Jaesook tomó el brazo del mayor —. Puedo llamar a mi amigo, ya sabes, lo conoces — ¿El adolescente precoz? ¿Crees que él sabrá qué hacer? —. Jungi rodó los ojos un tanto fastidiado, ese niño lo fastidiada, era una pequeña espina que no lo lograba dejar estar tranquilo — Si —. Respondió con inseguridad — No lo creo —. Siguió con la acción de hace unos momentos y fue hasta donde Jaesook para abrirle la puerta —. Puedo decirte que si no fuera empresario sería un doctor exitoso —. Le ofreció su mano para salir No estaba del todo convencido, no quería tenerlo cerca, le quemaba esa cercanía y más ahora que ya no era esa persona fría que conoció en un principio, su organismo mandaba señales de alerta diciendo que hiciera distancia pero su cuerpo no reaccionaba, le gustaba el sentimiento, aquel donde se estaba yendo al infierno y esa cercanía que le quemaba, le encantaba. — Estás en tu casa —. Jaesook invitó a Min pasar después de tímidamente ingresar el código de acceso a esta — ¿Cuándo dejarás de hablarme con tanta formalidad fuera del trabajo? Dijimos que podíamos ser amigos fuera de este pero sigues diciéndome "Señor Choi, esto, señor Choi, lo otro" —. Jungi tenía burla en su voz mientras quitaba sus zapatos — ¿Yo hice eso? —. Yi rascó su nuca un tanto incómodo — Si y venga que me haces sentir un hombre demasiado viejo — Lo siento mucho, cuidare mis palabras — ¿Lo ves? De nuevo estas usando honoríficos —. Jungi chasqueó su lengua Yi caminaba hacia la sala de estar, para ofrecerle algo de tomar y/o comer a Choi, estaba realmente agradecido aunque seguía pensando que era innecesario lo que hizo Soon, era lunes y no se suponía que los dos debían estar en su casa, ellos debían estar en su trabajo. — Jungi hyung, ¿tienes hambre? — ¿Vas a cocinarme? — Si, yo podría hacerlo — ¿Por qué no mejor vas a recostarte? Yo puedo cocinar, no te ves bien, se supone que venía a cuidarte no a que me atendieras —. Jungi se abrió paso a la cocina Estar sorprendido era poco, ¿qué pasaba? Choi Jungi ya no estaba usando monosílabos para comunicarse con él, ya no lo trataba como un simple empleado, en ese momento parecía que ya llevaban años de amistad, se sentía de verdad muy extraño. — Pero he dicho que no me siento mal —. Jaesook seguía insistiendo, no era porque no le gustara recibir esa atención, al contrario, su corazón latía como a mil por segundo y no podía evitar sentir un cosquilleo en la boca del estómago — Tienes temperatura — ¡Claro que no! Jungi mentiroso — Ah, ¿me estás acusando de ser un mentiroso? — No, no quise decir eso — Ven mocoso, si tienes temperatura... ¿me dejarás quedarme a cuidarte? si no la tienes me voy — He dicho que  —. Su oración fue interrumpida al sentir una mano tocar su frente, inmediatamente volvió a la postura cohibida — Tienes temperatura, ahora vete a recostar —. Choi se dio media vuelta para ir donde la cocina — ¿Por qué haces esto? —. Jaesook dejó escapar las palabras de manera inconsciente pero de alguna manera no se arrepentía, sabía la respuesta más aún quería oírlo de la propia boca de Jungi — Soon está preocupada por ti — Pero ella debería entender que tú no eres cercano a mí y no debería pedirte un favor así, ¿Tienes idea de lo incómodo que me siento? —. Ya no estaba nervioso, ahora estaba enfadado, porque se sentía estúpido, sentía que él sólo estaba complaciendo a Soon y eso no le gustaba para nada — Jaesook, yo —. Jungi se estaba ahogando con las palabras. — Me siento como un estúpido Jungi, porque esto que estás haciendo por mí lo quería ver a mi manera, quería tomarlo con un significado diferente pero luego caigo en la verdad, en que esto lo haces por SoonMin —. La voz de Jaesook subía de tono conforme sus palabras — Ahora entiendo, ¿Te enoja que esto lo haga por SoonMin? Jaesook, eres una persona agradable, hemos hecho un buen trabajo en equipo, tienes gustos similares a los míos, me escuchas, eres alguien a quien estoy bien con conocer — ¿Por qué me haces esto? —. Un largo suspiro se hizo presente — ¿Hacer qué? — Actuar así, ser comprensivo conmigo, pedirme que vaya a tu oficina por cosas realmente innecesarias, me estas jodiendo la vida —. Ya no media palabra alguna, estaba siendo sincero — Podrías haberme dicho que no te agradaba y te caía de la mierda, no es necesario que hagas esto — Eres el prometido de mi mejor amiga, eso es lo que me cae de la mierda — ¿Te gusta SoonMin? — Me gustas tú, idiota Jaesook salió disparado escaleras arriba, estaba jodido y radiante, quizá un poco más que la primera o viceversa, se sintió con un peso menos de encima aunque sabía que más tarde la culpa lo iba a comer por dentro. Entró a su habitación y se echó en su cama, necesitaba procesar todo lo ocurrido. No supo cuánto tiempo estuvo así, no iba a salir, esperaba que después de esa confesión su jefe saliera corriendo con miedo. Pero no fue así. — Jaesook, ¿puedo pasar? —. Era la voz de él, ¿ahora qué se suponía debía hacer? —. Lo siento —. El menor fingió que no lo oía, no quería enfrentar la realidad, no por ahora. Sus ojos se cerraron de golpe cuando oyó la puerta abrirse, mierda, no le había puesto seguro a esta, de verdad que ese iba a ser el día más horrible de su vida —. Al fin te dormiste Sentía la presencia del mayor cerca, luego sintió una frazada rozar su piel seguido de sentir como un lado de la cama se hundía un poco, sin abrir los ojos deducía claramente que Jungi estaba sentado a su lado, sentía su mirada. Jaesook intentaba duramente mantener la postura de estar durmiendo, no quería ser descubierto, pero todo se complicó cuando sintió una mano rozar su mejilla, mierda que iba a perder esto — Ya no tienes fiebre —. Escuchó decir a Min, entendía, sólo lo toco para saber si aún la fiebre permanecía, eso era todo —. Jaesooknie —. Ahora sentía la mano de Jungi viajar hasta su cabello, este comenzó a tocarlo suavemente —. ¿Siempre eres así? ¿Te gusta guardarte las cosas hasta querer explotar? No deberías hacerlo —. Suspiró Jaesook estaba demasiado nervioso, si algo más sucedía estaba seguro de abrir los ojos de golpe y quedar como un ridículo. — Sabía que te gustaba, era algo obvio por la forma en la que me mirabas, lo siento si hice que me dijeras la verdad de esa forma pero sabía que nunca me lo ibas a decir —. Ahora sí que Jaesook quería llorar, llorar del miedo —. ¿Sabes? Soon sólo me contó que tú estabas mal por lo de tu abuela, ella no me pidió ir por ti, yo le insistí y no deje que me acompañara, así que puedes dejar de decir que lo hago por lastima o por SoonMin Ahora Jungi enredaba sus dedos en el cabello de Yi, cada vez podía sentir su respiración más cerca y hacía intentos sobrehumanos para no ceder — El sábado yo había planeado una cena contigo para conocernos más pero después me arrepentí e invite a Soon, le pedí que te dijera pero te negaste —. Suspiro. Ahora Jaesook no sabía que sentir con exactitud, Jungi le estaba soltando todo porque creía que Jaesook dormía —. Luego le dije que ya no pero aun no me iba a dar por vencido, así que reserve un lugar en la torre Jongno, SoonMin me habla demasiado de ti y me a dicho que te gusta ese lugar Jaesook estaba seguro que sentía los labios de Min peligrosamente cerca. — Bien Jaesook, ahora puedes dejar de fingir que duermes
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR