"Arrodillado, decepcionado, creo que he dicho lo suficiente" Ahora más que nada Choi Jungi creía en la frase de las miradas dicen más que mil palabras, su saliva se dificultaba para pasar, la respiración se aceleraba, estaba frente a su primer amor. — Bien, ¿Pasa algo? —. El contrario miraba nervioso a Jungi, pues este no dejaba de ponerle la mirada encima — Tú... ¿no sabes quien soy? — ¿El director de la empresa? — Dakho, soy yo, Choi Jungi, de Daegu —. Dijo esperanzado a que este recordara — ¿Choi Jungi? No recuerdo conocer a alguien con ese nombre, lo siento mucho director, no lo recuerdo —. Dakho hizo una reverencia en modo de disculpa —. Perdone, ¿Dónde será mi lugar de trabajo? Jungi no entendía, claro que ese era el Kim que conocía, su lunar, la manera en que mojaba sus labio

