Ver a Lia ahí, quieta tam perfecta como siempre, tan dulce, me dieron muchas ganas de abrazarla, de agarrarla y no soltarla nunca, de estar siempre a su lado, de no dejar que se fuera de mi lado nunca, se que era egoísta, que no la podía retener en mi vida si ella no quería pero no se porque, sentía que ella también quería estar a mi lado, se que las cosas eran mucho más complicadas de lo que pudiéramos controlar pero se que si después de todo, seguíamos en la vida del otro, significaba que era porque estábamos destinados a estar juntos. El destino existía y este nos había juntado por algo, nos había puesto en el mismo camino por una razón. La había olvidado y ella seguía a mi lado. Estuve apunto de dejarla por otra y ella quería seguir a mi lado como una amiga. Si eso no es ser la pe

