Tercera persona.
-¡Tony!- Steve entró furioso a lo que quedaba de laboratorio- ¿qué demonios fue lo que hiciste?- Bruce miro a Tony y el fruncio un poco el ceño.
-lenguaje, cap- Tony camino hacia Steve y se paró frente a él- además, se menos de lo que sabes tú.
Ambos se miraran como si quisieran golpearse en ese mismo lugar.
-mejor los dejo solos- hablo y Steve me miró enseguida.
-No, no tardaré- Volteo a mirar a Tony otra vez- sólo quiero saber ¿que pasaba por tu cabeza cuando se te ocurrió crear una máquina homicida? -Tony lo miró mal y soltó un suspiro.
-podría estar todo el día intentando explicarle a tu congelado cerebro mis razones, pero no pienso perder mi tiempo mientras esa máquina loca anda suelta y quiere matarme- Tony se alejó de él antes de dar un gran suspiro- por cierto, estoy bien- Steve lo miró y luego se fue dando un portazo.
La batalla con Ultron los había dejado a todos muy desmotivados, se acabó en cosa de segundos, y de no ser porque la flecha de Clint le corto el brazo a Ultron, Tony hubiese muerto asfixiado en sus manos.
Lo peor vino después, cuando Thor y Steve enfrentaron a Tony, ambos le reprochaban cosas y de no ser porque Natasha y Clint necesitaban atención médica, la discusión habría durado aún más.
Buce podía ver como Tony se sentía culpable por todo, podía ver cómo le dolía aún más el hecho de que Steve le reprochara sus acciones.
Pero había algo que lo tenía aún más afectado.
-iré por un café ¿Quieres uno?- el le miró y sonrió.
-Jarvis- y nuevamente quedó en silencio.
Quizás sólo fuese una Inteligencia Artificial, quizás para algunos sólo era una máquina, pero para Tony era mucho más que aquello, era parte de su vida, incluso se podría decir que era su amigo.
Y aunque buscaron por cielo, mar y tierra algún rastro de él, no hayaron nada, Ultron lo había destruido, llevándose consigo la integridad mental de Tony y del equipo en general.
***
-Fandral, ¿puedes venir un segundo?- la reina Frigga estaba frente a el, no dudo un segundo en seguirla.
Caminaron hacia un gran salón en el cual ella se encargaba de sus asuntos personales, aquella habitación que Loki adoraba de pequeño, ya que, su madre le enseñó todo lo que sabía en este pequeño lugar.
-¿para que solicita mi presencia, su majestad?- ella le miró unos segundos dudando, pero luego habló.
-tengo que darte una noticia- la miro atento- yo se, se que tienes un afecto muy especial por Loki- el rubio abrio la boca para decir algo pero ella hizo un gesto con la mano- no es un pecado amar, pero...- hizo un gesto de preocupación con la boca- pero lo que debo decirte no es bueno.
Fandral se estaba asustando, no sabía a ciencia cierto a qué se refería la reina pero... Pero su expresión le asustaba más que nada.
-como bien sabes, Jotunheim esta en problemas, por lo que Asgard se ha ofrecido para hacer un pacto.
-¿entonces se ha declarado una guerra?- ella negó con la cabeza.
-no, si bien una guerra culmina cuando se realiza un pacto entre los reinos, hay otra solución -le miró nuevamente como si le tuviera lástima -la segunda opción, es un matrimonio.
El rubio no tenía que ser un genio para entender lo que eso significaba, la miraba sin poder decir ninguna palabra, tampoco sabía que expresión estaba haciendo pero ella se le acercó y puso su mano en su hombro.
-Loki aún no ha aceptado, pero creo que el desenlace de todo esto es claro- tenía la mirada fija en el suelo- lo siento.
-No...- no era de ella quien queria escuchar una disculpa, aunque un "lo siento" no repararía nada a esas alturas- es lo mejor, para Jotunheim, para los nueve reinos, para Loki.
No pudo decir nada más y se fue de aquel lugar.
En los pasillos, a lo lejos, vio a Hogun.
-¡¡HOY BEBERÁS CONMIGO!!- Le grito mientras se abrazaba a él.
***
-¿que puedo hacer?- susurro mirando el paisaje de aquella ciudad muy iluminada.
-¿qué tal si comienzas con despejar el cielo?- se volteo y vio a Stark caminar con un poco de dificultad hacia el.
-lo siento por eso, pero mientras no aclare mis pensamientos con respecto a Loki, no creo que pueda hacer algo- el le miró y sólo asintió.
-se que la diva hace sus travesuras, pero se que en el fondo, muy en el fondo, quiere que le prestes atención- Thor solto una pequeña risa mientras comenzaba su camino hacia dentro de la torre.
-gracias por el apoyo- susurro mientras pasaba por su lado y entraba al lugar.
Al entrar vio como Fury reunía a todos los Vengadores, Tony entró rápidamente y extendió un mapa de un lugar rocoso.
-aquí, es donde se encuentra nuestro amigo metálico- un círculo rojo indicaba el lugar- lo que no les gustará es saber con quién está.
Todos lo miraron con la intriga.
-es la base de Ulysses Klaue, un traficante de armas- todos se giraron a ver a Fury- y lo peor es...
-lo peor es que en sus manos tiene Vibranium...- Thor no entendio mucho a lo que se refería pero la cara del capitán le dijo que no era nada bueno.
-no puede ser- dijo finalmente Steve.
Esto seria más difícil de lo que todos pensaban.
***
Solto un gran suspiro mientras entraba a sus aposentos ¿Cómo es que los mastodontes de sus hermanos pueden beber tanto? Si bien en Asgard se suele beber un licor más fuerte, la cantidad que beben es mucho menor que en Jotunheim.
Se quito la ropa para cambiarla por su pijama, había un espejo en el cual se miré unos segundos, si se casaba con Thor, tendría que darle un heredero, por un momento la idea de tener una vida dentro de su cuerpo no sonaba tan mal.
Solto otro suspiro mientras se acercaba a su cama, se durmio mientras aún pensaba en que demonios hacer.
La luz de la mañana llegó más temprano de lo que quisiera y de muy mala gana decidio levantarse, claro estaba que no había nadie por los pasillos, ya que, la fiesta de anoche duro mucho más después de que se retirará, camino al comedor y entro esperando encontrarlo vacío.
-Hijo ¿Qué haces despierto a esta hora?- la voz de su madre le hizo voltear.
-la costumbre, supongo- él solo rio un poco.
-entonces debo agradecerle a Frigga por eso- Loki sólo sonrio mientras se sentaba frente a él.
Una sirvienta le trajo un plato con frutas típicas del reino y las comio sin dudarlo, hace mucho que no comía aquellos frutos que sólo se daban aquí, el recuerdo de Thor haciendo el desayuno invadió su mente.
-madre- hablo cuando dejaba de comer, Farbuti le miró dejando de beber de la taza.
-dime, hijo mío- solto un suspiro, no sabia si porque ya se arrepentía de lo que diría o porque el sólo pensarlo le agotaba.
-yo- respiro profundamente- yo acepto casarme con Thor.