Tercera persona. No podía creerlo. Habían personas insistentes en el mundo. Y luego venia esa mujer. Pero ahí estaba, frente a Thor, como si risitos de oro fuese algún objeto de adoración. Tony miraba desde la cocina mientras ellos se encontraban en la sala. -¿cómo va?- Steve apareció a su lado mientras pasaba las manos por su cuerpo. -creo que bien... Al menos nadie a llorado aún- Steve apego su cuerpo al suyo y le hizo pegar un gran salto. -Tony...- susurro cerca de su oído y sintio como todo su cuerpo tembló. -oh no, lo hemos hecho mucho y mi cadera duele...- se volteo y le dio un pequeño beso- así que no... Steve sonreía mientras le miraba, pasó sus brazos por su cintura acercándose más a él. -¿muy cansado para ti, anciano?- se separo de él y lo miro levantando una ceja. -¿y

