Capítulo 42: Rumbo a la felicidad. —¡Mamá! — gritó Abbie corriendo a abrazarla, la señora Berta la recibió entre sus débiles brazos y la apretó tan fuerte como pudo. —Cuanta falta me hiciste, hija — comentó la señora con lágrimas en los ojos, Abbie lloraba en silencio escondiendo su rostro en el cuello de su madre. —Te extrañe mucho, prometo que no me iré nunca más así de la nada. —Eso espero, cariño. Andrés que observaba todo a unos cuantos metros sonrió cuando la señora Berta se dio cuenta de su presencia, soltó a su hija y con una mano temblorosa sobre su boca caminó hasta Andrés. —Andresito — susurró con sorpresa, no esperaba verlo pronto. Violet le había comentado un poco sobre el accidente, no con muchos detalles para no asustarla, pero quedó sintiendo que Andrés nunca

