— ¿Algo nuevo? — Nada. — Jack se dejó caer con la lanza en las manos, quedando sentado sobre la arena. — Han pasado dos días desde que nos separamos y no importa cuántas veces salgamos a buscarlos, no hay nada en kilómetros a la redonda. Fue más inteligente de lo que pensábamos. Mery se sentó junto a él —Probablemente solo se trata de algún accidente ¿No lo crees? Se hubiera desecho de nosotros usando un método mucho peor, si nos deja vivos solamente seríamos un estorbo que pudiera delatarlo. Jack negó con la cabeza. — Probablemente solo quiere hacerlo parecer algo inofensivo, es todo lo que se me ocurre. — No te preocupes tanto, si de verdad se trata de un topo entonces yo misma le patearé el trasero. Cada minuto que pasaba solo lo hacía sentir peor. Los dos

