Mis piernas temblaban, mientras conducía hasta el puente abandonado dónde Jacob me indicó. Solo esperaba que todo saliera como lo planeado, si tenía suerte, Jacob podía estar hoy mismo tras las rejas y no había nada que yo quisiera más que eso. Antes de siquiera hacer alguna estupidez, le marqué a la policía desde un teléfono público, quería prevenir en caso que mi teléfono estuviera intervenido, podía esperar cualquier cosa de él. Los oficiales me pidieron que no fuera al encuentro, pero si no lo hacía mi familia podía correr peligro, no solo en la casa, sino en cualquier lado, la maldad de Jacob no tenía límites, entonces, llevarán a cabo un operativo, con policías encubierto en toda la zona, estarán esperando mi señal, que era rascar mi frente, y ellos entrarían en acción. En cua

