Para cuándo quisimos contactarnos con Jacob, ya era demasiado tarde. Su teléfono estaba fuera de servicio y nadie sabía de él, es como si se lo hubiese tragado la tierra. Por supuesto que avisamos a las autoridades y pusieron alertas en todo el país y hasta en los aeropuertos para que no saliera del país. Jayden habló con el piloto del jet privado de la familia, exigiéndole que por nada del mundo dejara que Jacob hiciera uso del Jet y que, si lo ayudaba, se estaría convirtiendo en su cómplice y podría ir a la cárcel. Hasta yo me asustaría si me dicen algo así. Jayden lucía tan preocupado, no sabía qué hacer o por dónde empezar para recuperar parte del dinero que Jacob se robó y levantar a Miller Automotriz. — Te juro que no se me pasó por la cabeza que Jacob fuera capaz de hacer al

