La tensión que se sentía en el ambiente era un tanto pesada, Jayden estaba paralizado, su cuerpo no se movía ni un poco, ni siquiera sus dedos que seguían en mi mejilla y el color había abandonado su cuerpo. Sus ojos mieles estaban clavados en los míos, mirándome de una manera intimidante, sabía que por su cabeza pasaban miles de cosas después de soltarle una noticia como aquella y no sabía cómo sentirme al respecto, solté un suspiro cansado y sólo así pudo reaccionar de su estado de conmoción. Su mano abandonó mi piel, alejándome de su calor y su agradable tacto que hacía vibrar todo mi cuerpo, se pasó las manos por su cabello y las detuvo en su nuca. — ¿Por qué... —comenzó evidentemente enfadado haciéndome exaltar en mi lugar, pero tomó una bocanada de aire mientras me daba la esp

