Extraño

1021 Palabras
~Daphne~ Estaba justo detrás de él, no había que pensarlo más. ¡Es ahora o nunca! Reuní toda la fuerza que pude y desvié mi salto hacia abajo, impulsándome fuertemente con la corteza. A mitad del camino y en el aire, él reaccionó. Giró su cuerpo en una vuelta completa y mostró sus dientes. No obstante... Fue muy lento. Antes de que abriera su boca y desgarrara algo de mí, aterricé encima de su cuerpo. Los dos rodamos debido a la agresividad del impacto. Y, a pesar de que es más grande, incliné todo mi peso para quedar arriba de él en la última vuelta, presionando su omoplato y costillas al mismo tiempo. Definitivamente no dejaría que se moviera, un paso en falso y mi cuello sería rasgado. De un momento a otro, sus ojos llenos de ira fueron desplazados por sorpresa. ¿Y ahora qué? Este animal está loco. Quede perpleja cuando noté que estaba volviendo a su forma humana. ¿¡Qué carajos!? ¡Aún estoy encima de él! Planeaba quitarme de encima, sin embargo, su cambio fue demasiado rápido y sus enormes brazos enrollaron mi torso. -Definitivamente prefiero acabar rasguñado que dejarte escapar, preciosa- Él se incorporó conmigo en brazos. ¿Qué...está pasando? Cualquier lobo normal hubiese dejado la pelea. Forcejeé, me removí incesablemente de sus brazos, lo rasguñé e incluso me atreví a morder uno de sus bíceps hasta dejar la marca de mis colmillos en su piel ahora carmesí. Pero incluso eso no lo detuvo y me llevo entre sus brazos, como un perro. -¡No somos perros!- Refutó mi loba enfadada. Seguía intentando librarme de él cuando de pronto detuvo su andar. Visualicé mi entorno y rápidamente guíe mis ojos hacia el montón de prendas al lado de un gran árbol. -Vine a esta manada de visita, si eres parte de ella, no escapes...De lo contrario iniciaré una guerra- Dijo mientras me dejaba en el suelo con suavidad. Agarró la ropa y se escabulló detrás del árbol. ¿Que diablos....dijo? Blair se estremeció, era natural que una parte de nosotras quisiera proteger la manada... Aunque, ¿Tenía sentido? Ellos no me querían aquí, me lo hacían saber cada vez que tienen oportunidad. Nadie me ve como parte de la manada, eso me lo grabaron hasta los huesos. ¿Entonces por qué tengo estos sentimientos de protegerla? No hay nada ni nadie que haga lo mismo por mi... -¡No incluyas a nuestro Alfa! El solo está confundido- Gimoteo mi loba. Sus palabras sonaban tan convincentes, que le creí. Si...tal vez era eso, el motivo por el cual me rechazó, solo está confundido y un poco asustado de mi, la Omega señalada que nadie quiere. La que llegó sin invitación y miran con desprecio, como si de una asesina se tratase... Me obligue a dejar esos pensamientos de lado y me hice una pregunta aún más importante. ¿Por qué quería proteger a mis victimarios? -Es simple, nuestra parte Alfa reacciona a los intrusos, es el instinto de protección- Respondió Blair con suficiencia. Me alegraba esa parte de mi, sin embargo, lucharé contra mis genes para negar ayuda, ciertas especies codiciosas no merecen ni una pizca de mi fuerza. Mis pensamientos fueron interrumpidos por la abrupta aparición de un hombre esbelto y corpulento, aquella camisa se ajustaba a su torso, dejando a la vista sus músculos bien trabajados. Su cabello tan n***o como el pelaje de su lobo resaltaba el par de zafiros que desafiaban mis iris. ¿Quién era el? Jamás en mi vida he conocido rostros tan atractivos. -Bien...cachorra, es hora de que cambies- Ordenó aquel hombre. ¿Cachorra? ¡No soy una cachorra! -¿Y si no quiero?- Desafíe, aprovechando la conexión mental que él forzó. Sus iris azules se oscurecieron, revelando motas azabache. -Eso no traerá nada bueno- El ambiente a su alrededor se tornó frío, provocando una pequeña ventisca helada. Su olor...no es normal. -No tengo la obligación de seguir tus órdenes, no obstante....- Fije mi mirada hacia su camisa azul océano. -Si me la das puedo concederte ese honor- Él mostró una gran sonrisa, seguido de carcajadas que no esperaba. -¡Ja ja! Será un gusto conocer tu belleza humana- Desabrochó cada botón y con cuidado deslizó la prenda, revelando una vez más sus abs.. Realmente es un cuerpo al que admirar, pero Jhon está a la altura de competir. Me entregó la pieza y rápidamente la tomé entre mis colmillos, llevando mis patas hacia el mismo árbol de donde él salio. -Daffi, no me gusta él, emite un aura extrañamente calmada y tormentosa al mismo tiempo. ¡Eso es imposible!- -Lo sé, puedo sentirlo. Pero tenemos que cambiar, Blair, es mejor enfrentar el peligro de frente- Mi loba refunfuño un poco pero acepto mi oferta, también le gustaba el peligro. Me tomé mi tiempo para cambiar, después de todo, es la primera vez en dieciocho años de vida que logro transformarme. Inhale profundo y de un momento a otro, el extenso pelaje retrocedió, al igual que el hocico y las patas, fueron tomando mi antigua forma humana. Para mí sorpresa, no hubo dolor. -Eso solo ocurre en tu primera transformación, luego de un par de veces podremos cambiar hasta saltando en el aire- Mencionó Blair mientras su cola se movía de un lado a otro. -¡JA JA! Blair ¿No estás exagerando un poco?- -¡Para nada! Sería un gran espectáculo si lo logramos- -En eso estoy de acuerdo- Tomé la camisa y la deslicé sobre mi piel desnuda, el olor a colonia envolvió mis sentidos una vez puesta. El aroma embriagador del almizcle envolvió mi olor mismo, camuflandolo casi por completo. Abroché los botones con cuidado, pues la seda usada para esta camisa es muy delicada pero resistente, característica de una buena marca... Y un traje hecho a medida. ¿Quién era él? Mi curiosidad estaba llegando a límites que no debería de cruzar. Sin embargo, preguntar no es malo. Tomé un respiro y di un par de pasos lejos del árbol, exponiéndome al extraño hombre. -Y bien...¿Quién eres?-
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