—¿ Adriana?? ¿Pe..pero cómo??? Adriana rió y su risa parecía un poco maniática. Se puso en su campo visual y él se dió cuenta de que estaba distinta. Tenía los labios más carnosos y más tetas. Estaba en ropa interior de encaje y tacos, un conjunto de ropa interior negra. El cabello lo llevaba más largo, renegrido, lacio. Unas pestañas increíblemente largas y sus labios pintados de rojo. —¿Y, pasé tu inspección??? — le dijo ella aún sonriendo y dió una vuelta. —No sé a qué te refieres...¿que hago aquí? —¿Qué clase de pregunta es esa? Te contraté por supuesto. Dijo acercándose y acariciando su pecho y abdomen con sus uñas largas y rojas también. Dante tiró de sus cadenas. —Ni lo intentes padre querido — dijo susurrando en su oído —Es un sistema electrónico...y solo yo tengo la clav

