Antes de abandonar Londres, Chiara había hablado con Anya quién le había recomendado una ginecóloga en una clínica del condado de Essex, hacia dónde ella y Philip se dirigían, pues él era el conde de Essex. Para eludir los flashes de las cámaras y cualquier paparazzi intrusivo, el conde había mandado a buscar las cosas de Chiara para que las llevaran en cajas como si fuera una especie de mudanza y luego al día siguiente ella se había ido camuflada hasta la casa de William por donde el conde la pasaría a buscar , ya con las maletas de ella en su poder. Chiara se había puesto un conjunto deportivo, con un bolso, una peluca larga rubia, una gorra en la cabeza y un par de anteojos oscuros. Igual se notaba que tenía cierta clase aún disfrazada. Cuándo la vió , William río a carcajadas al abri

