Se separaron agitados con si hubiesen corrido una maratón y se miraron un momento los dos sin respiración, ambos corazones latiendo acelerados. No dijeron nada, no necesitaron ya palabras. Ella se acomodó la ropa y él también lo hizo. Luego abrió Chiara la traba de la puerta del cubículo del baño y salió. Por suerte no había nadie todavía. O quizás los habían espantado con su polvo escandaloso. Él salió primero del toilette y se acercó nuevamente a la mesa. Ella llegó un minuto después. —¿Vieron a William?— pregunto él a Franco. Este y Skyler habían estado charlando un poco animados por los tragos. — Vino a despedirse, dijo que estaba cansado. Pero tú no estabas, y el otro también se despidió, se fue con una muchacha— Philip asintió con la cabeza —Bueno creo que yo también me ir

