La mano invisible

1546 Palabras

—¿Quién demonios eres? —preguntó Mariana, con la voz áspera por la tensión. —No importa mi nombre —respondió la mujer, con serenidad gélida—. Solo debes saber que puedo pagar diez mil dólares si cooperas para que Linda no gane ese reality. Pequeños tropiezos… ya sabes, nada grave, pero lo suficiente para perjudicarla. Mariana se quedó en silencio, impactada. La suma era tentadora, el veneno, seductor. La mujer prosiguió con calma inquietante. —En esa casa, todos quieren sobresalir. ¿Por qué no cobrar un poco y deshacerte de un estorbo? Piénsalo. Si no lo haces tú, alguien más lo hará. Mariana asintió en silencio, la duda estaba nublando su juicio y un cosquilleo frío en la nuca apareció. Antes de colgar, la mujer dejó caer su sentencia. —Me comunicaré en dos días para oír tu respues

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR